sábado, 5 de diciembre de 2009

La prensa española sobre la H




Veremos si son capaces de hacer cosquillas.

Más allá de la coincidencia de que a nuestra selección de fútbol de H le haya tocado el grupo H en el sorteo del Mundial (Nasralla y su séquito deben estar ya haciendo cábalas), a mí, particularmente, me alegra que sea contra España con quien tengamos que vérnoslas. ¿Por qué? Pues porque desde ayer, y hasta que empiece el Mundial, ya no sólo consultaré los diarios y televisión españoles para saber qué hay de nuevo sobre el Golpe, sus golpistas y sus golpeados, sino también para enterarme de cómo ven los españoles a H sobre un campo de fútbol. A partir de ahora la prensa española empieza a recordar el gol de Pecho de Águila Zelaya en el Mundial España 82. Dejo a continuación algunas impresiones, hasta el momento, de algunos diarios, en las que nos consideran "peritas en dulce", "peligrosos", "valientes", "poderosos físicamente pero con problemas de ataque":
Podría ser una perita en dulce, ya que Honduras sólo jugó un Mundial, el de España 1982. Podría ser un gafe, ya que le sacó un empate (1-1) a la selección española encumbrando sobre todo a dos futbolistas: el portero Arzu (fichó por el Racing) y el delantero Pecho de Águila Zelaya (fichó por el Deportivo, aunque se rompió en la pretemporada y no jugó ni un solo minuto). Lo que está claro es que el equipo de Honduras, que dirige el colombiano Reinaldo Rueda, tiene algo de adivino: planeaba concentrarse en España o Suiza y jugar un partido amistoso contra Chile. Tres de tres. Visionarios. Cambio de planes.
Honduras se clasificó para el Mundial de Suráfrica gracias a una carambola final en la que encontró la ayuda de Estados Unidos, que empató con Costa Rica el último partido mientras el conjunto de Rueda ganaba a El Salvador. Todo ocurría en plena crisis política del país hondureño por el golpe de Estado que destituyó a Zelaya (otra vez Zelaya) en favor de Micheletti. El partido consumó la gran eclosión social. La única buena noticia en un país sumido en la desesperanza.
En dos años, Rueda ha rastreado todo el futbol hondureño, aunque acabó apostando por las figuras emigrantes, lideradas por La Pantera Suazo, el delantero del Inter que consiguió batir en el Cagliari el récord de goles de Gigi Riva y ser nombrado mejor jugador extranjero de la Serie A en 2006. Como Kaká. Es el líder de una legión extranjera más experta de lo que su origen anuncia, más aguerrida de lo que su jerarquía presupone.

España y Honduras sólo se han enfrentado en una ocasión, pero será difícil que algún español que viviera el Mundial de 1982 lo haya olvidado. La selección anfitriona se las prometía muy felices ante los 'catrachos', que debutaban en una cita de tal importancia. Aquel empate a uno fue el primer traspié de un Mundial en el que todo salió mal.
Desde entonces, Honduras había tratado en balde de clasificarse para otra Copa del Mundo. Esta vez, de la mano del colombiano Reinaldo Rueda, tuvo que esperar a la última fecha para cumplir su sueño. El baldío empate de Costa Rica en Estados Unidos hizo bueno el triunfo de Honduras en El Salvador.
En cuanto al equipo hondureño, no cabe duda de que su jugador referencia es el interista David Suazo, aunque a sus 30 años vive una mala etapa en el Inter, pues no cuenta apenas para Mourinho. Fue en el Cagliari donde Suazo vivió su mejor época. En 2006, Suazo fue elegido, junto a Kaká, mejor jugador extranjero de la Serie A italiana. Todo ello motivó que se lo rifaran varios de los mejores clubes europeos, recalando finalmente en la entidad interista.
Suazo es la punta de lanza de un ataque que completan el veterano Carlos Pavón (que jugó en el Valladolid en 1996), Julio César de León y Carlos Costly. Del resto de jugadores 'catrachos' cabe mencionar a Wilson Palacios, centrocampista titular del Tottenham Hotspur. El club londinense pagó más de 15 millones de euros al Wigan por el hondureño en el pasado mercado invernal.

ABC:
Valiente, sin miedo, Reinaldo Rueda ha logrado un objetivo que se antojaba imposible hace dos años. El entrenador colombiano asumió la responsabilidad de hacer de «los catrachos» un equipo. Una meta harto difícil, pues los jugadores están repartidos por toda Europa. Siempre que pudo se trajo de Italia a su estrella, David Suazo, delantero del Inter, que busca su traspaso en enero para llegar en forma a Suráfrica. León (Torino), Álvarez (Bari), Bernárdez (Anderlecht), Núñez (Cruz Azul mexicano) y Costly (Belchatow, Polonia) también acudieron a defender el once nacional cuando les fue posible.
Las ausencias significaron que Rueda convocara a más de cien futbolistas a lo largo de la fase previa. A pesar de este «handicap», alcanzó su propósito. Su mezcla de jóvenes y veteranos ha sido un éxito.
El veterano Pavón es el complemento de «la Pantera» (Suazo) en el ataque, con Carlos Costly como tercera opción. León es el extremo zurdo de una línea media en la que destaca el poderío de Palacios (Tottenham). Todos ellos, hombres que poseen toque y talento en un once exento de disciplina táctica, dados los cambios constantes. Los hondureños se han marcado un reto: la revancha de aquel 1-1 frente a España en nuestro Mundial 82. El árbitro nos ayudó a empatar.

AS:
Muy poderosa físicamente pero con problemas en ataque con Costly, Pavón o Suazo, que no terminan de funcionar pero en un evidente crecimiento. Muchas cosas se pueden contar de Honduras, pero la más importante es la capacidad física de los defensores y mediocentros. Detalles en una selección con opciones para ser segunda. Figueroa juega de central y no de lateral como en la Premier, y es lo mejor de una defensa que será la clave del equipo.
Poca calidad en la salida de los laterales Sabillón e Izaguirre, y lo mejor la pareja de mediocentros. No juegan un ritmo rápido y el técnico colombiano Reinaldo Rueda aún tiene dudas de quién poner junto a Palacios. Más opciones para el jugador del Wigan Thomas, aunque en los partidos clave Rueda confió en Guevara. Por la derecha Álvarez asoma como un jugador peligroso, pero será difícil que luzca en un torneo en el que los hondureños jugarán muy atrás en busca de contragolpes.

Lo recuerdo muy bien. España-Honduras, en Mestalla. Debut en el Mundial que iba a ser el nuestro, que por algo lo organizábamos y teníamos un buen equipo. El grupo era parecido al que tocó ayer: Honduras, Yugoslavia e Irlanda del Norte. Para pasar primeros con la gorra. Pero sí, sí. A los hondureños no les ganamos: 1-1 y de penalti. A varios de ellos, su aseado fútbol les valió para quedarse: a Arzu, el portero, lo fichó el Racing; el Tenerife, a Maradiaga; el Málaga, a Costly; el Murcia, a Figueroa... Gilberto ya estaba en Pucela. Zelaya, autor del gol, y alguno más la tocaban, pero no perder aquel partido les sorprendió a ellos tanto como a nosotros.
Dijo Camacho ayer. "No nos encontramos bien nunca en ese partido". Ni en todo el torneo. Aquel 1-1 fue el principio del fin de un Mundial horrible para España, seguramente el peor de un anfitrión. 28 años después volvemos a toparnos con Honduras. Pero no para una revancha; las cagadas (perdón) y aquella lo fue, se asumen, no se vengan.
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