jueves, 24 de septiembre de 2009

De pastores, sacerdotes y camisas

Manifestantes de "camisa blanca" se han reunido frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Tegucigalpa. Estamos ante un ejemplo de cómo deben ser las manifestaciones: pacíficas, ordenadas, de azul y blanco (no rojo), con pancartas bien escritas (no con errores ortográficos como las de los de la resistencia), y donde las cámaras enfocan caras bonitas (no rostros de gente chusma de barrios marginales).
Esta mañana un joven se comunicó a Radio Globo y leyó un mensaje de texto enviado a su celular: "Chavos y chavas, todos a la marcha por la paz". El mensaje se lo hizo llegar una amiga de una iglesia evangélica. Y es que tanto líderes católicos como evangélicos (los que se rozan con el poder golpista) se han sumado a las marchas por "la paz y la democracia".
Tras el poder golpista político-militar-empresarial, está el poder de los medios de comunicación y también el poder de los líderes religiosos como el Cardenal Andrés Rodríguez o el pastor Evelio Reyes. Los primeros convierten la verdad en mentira y la mentira en verdad para moldear el pensamiento de las masas ilusas o acomodadas. Los segundos, aprovechando su papel de pastores, acarrean a sus feligreses -ovejas-, quienes mansamente solo escuchan la voz de su pastor, lo que el pastor dice es la verdad, absoluta, definitica, última.
El 17 de junio los medios publicaron que el pastor Evelio Reyes de "Vida abundante" (¿O será "Pisto Abundante?), ofreció su "santa" ayuda formar con su rebaño "cadenas de votación". La nota publicada en HRN dice: "Por su parte, el magistrado del TSE, Enrique Ortez Sequeira, dijo que las iglesias tienen la influencia sobre millones de feligreses para hacerles ver la necesidad de fortalecer la democracia y cumplir con su derecho y deber ciudadano de elegir y ser electo.
¿Cómo funcionaría? "Que cada feligrés invite a diez compañeros a votar y que cada uno de ellos haga lo mismo, de tal forma que la mecánica se repita indefinidamente".
Pero los pastores y sacerdotes (también los creyentes) que trabajan con sectores marginales del país se han unido a la resistencia. Basta hacer la comparación entre el flamante Cardenal Rodríguez y el obispo Luis Alfonso Santos. El primero acomodado a la vida burgués y apañador de las violaciones al pueblo. El segundo, comprometido socialmente con los habitantes desposeídos del Occidente de Honduras. Y aunque descreemos tanto de la institución Católica como Evangélica encontramos, como en otros círculos, personas que merecen reconocimiento porque combaten la ignorancia y las violaciones a los derechos humanos.
El pueblo les pasará la factura. Ya el Noticiero Hable como Habla pasó un video donde las personas golpeadas en la represión del 21 de septiembre rechazaron la presencia de Ramón Custodio. Esa gente chusma, ignorante y habitante de esos cerros de Tegucigalpa reconoce la hipocresía; aunque en las paredes escriban "Custodio ipocrita".
En este blog no somos "melistas". Pero sí creemos que Manuel Zelaya debe ser restituido en su cargo porque es el hondureño elegido por quienes ejercieron el sufragio en las pasadas elecciones. Micheletti no pasará de ser un "segundón" y un títere de los grupos de poder de Honduras que temen el despertar del pueblo.
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