domingo, 27 de julio de 2008

888 palabras para un adiós definitivo

Fragmento de El Gran Masturbador, Salvador Dalí
Por Carlos Rodríguez
mimalapalabra, en su edición impresa, finaliza hoy. Llegamos al número 50. Momento de aclaraciones y agradecimientos. Con Roberto Bolaño comenzamos el vuelo, con alas de cera para no creer que podría ser inmortal. El domingo 3 de junio de 2007 Débora Leiva, mi ex jefa, dio luz verde para publicar mimalapalabra en diario La Prensa. Desde que ingresamos al diario, allá por 2004, nació la idea, pero los proyectos culturales no son prioridad, no sólo en Honduras sino también en otros países. Por razones del modelo periodístico, los primeros meses salimos sin un logo que nos identificara, luego sí, pero en las últimas ediciones de nuevo se hizo humo.
Cuando Mario Gallardo publicó Las virtudes de Onán, empezaron los rumores de que era él quien dirigía mimalapalabra en La Prensa. Aunque Mario es miembro fundador del llamado colectivo mimalapalabra, la edición de estas páginas estuvo, en principio, a cargo de Giovanni Rodríguez y quien escribe. Casi perdemos el espacio. En otro momento, de nuevo casi nos cierran por una llamada anónima que le hicieran al jefe de redacción; le aseguraron que Gallardo decidía qué autores publicar en esas páginas. Otra vez las explicaciones necesarias; y continuamos con la publicación.
Un escollo más: el material gráfico y el contenido. Como La Prensa es un diario conservador, algunas veces fue difícil publicar ciertos autores. Por ejemplo, en la edición 35 condenaron una pintura de Patricia Watwood por considerarla "muy fuerte", entonces la cambié por "El gran masturbador" de Dalí. Nada fuerte, ¿no? En ese mismo número se vetó el texto "Sobre la vida erótica" de Coetzee, porque "el protagonista es un pedófilo". No valieron explicaciones y opté por "Sobre los pájaros del aire". Otros domingos no salimos porque el espacio se usó para noticias "importantes".
Pero abrimos una ventana en donde mostramos parte de la obra de algunos autores nacionales. Entre ellos: Horacio Castellanos Moya, José Antonio Funes, Jorge Martínez, Gustavo Campos, Mario Gallardo, Eduardo Bähr, Murvin Andino, Dennis Arita, Edilberto Cardona Bulnes, Marco Antonio Madrid, Roberto Castillo y Hernán Antonio Bermúdez.
Otro momento "triste" (ja, ja): Cuando Gallardo y Gus rompen con mimalapalabra, motivados por el Padre Fausto. Por la entrevista que Giovanni le hizo al padre del interiorismo en Honduras, claro. Pero, ¿podían romper relación con un trabajo de cuya realización no formaban parte? La edición siguió, como siempre, con la ayuda de Giovanni y Dennis Arita. Aunque en los últimos meses el nuevo residente de Figueres mantuvo cierta distancia colaboracional. Así que las gracias totales a Dennis por su aporte.
mimalapalabra se puede definir como un grupo de amigos a quienes, más que un manifiesto tipo poetas del Grado Cero, los une las cervezas y las lecturas. Si lo circunscribimos a un círculo, sus miembros, a pesar de las renuncias y las distancias (a menos que algunos indiquen lo contrario), somos Gustavo Campos, Ricardo Tomé, Mario Gallardo, Carlos Rodríguez y Giovanni Rodríguez. Un grupo cuyo único postulado ha sido la “jodarria” (no sé si este término será cabalmente comprendido y asimilado), la burla contra cualquier tipo de manifestación seudoartística, como la del supuesto pintor José Dalí Ramos, bautizado por Mando García y luego rebautizado por Tomé como "Lidl bird recient caid of di nid" (Pájaro tierno recién caído del nido, en tomesiano, of course), autor de la célebre frase "entre más irónico, más te hundís"; o contra los bodrios de personajes como el "Poeta Chuco", comerciante de versos depurados o sin depurar, autor de otra célebre frase: "Necesitás desoxidar el cerebro"; pero también jodarria contra los impoesibles, creadores de poemas "hormigueados" y también de frases célebres como éstas: “las valoraciones estéticas al final valen verga”, “hay que deselitizar la poesía y llevarla a la tortillera de la esquina, a la prostituta, al presidiario”, “Octavio Paz está condenado al olvido”, “¿qué es poesía?”. Sin olvidar, claro está, a los ególatras autoproclamados salvadores de las letras nacionales que nunca entran por Miami o que pernoctan en "Monasterios de jates". Jodarria, jodarria, pura jodarria. Claro que los mimalapalabra aún son amigos y extrañamente solidarios, pero la edición en diario La Prensa, sólo para cuestiones de formalismo bloguero, ha sido labor de Arita, Giovanni y Alfredo Xalli.
¿Alfredo Xalli? Xalli, I´m Alfredo Xalli. O, Alfredo Xalli c’est moi. Autor de Rutina. Alfredo es mi segundo nombre. Xalli, según se dice, es el topónimo original de Danlí, donde nací. Sí, sí. Esto para esos fantasmas del cotilleo que aseguran que Xalli es Giovanni Rodríguez, el ahora ciudadano del primer mundo, quien tiene enterrado el ombligo en San Luis, Santa Bárbara. También para la amiga Marta Susana Prieto, a quien se le había ocurrido incorporar este misterio a la trama de su próxima novela, una novela negra, que, para aclarar a los eternos despistados, nada tiene que ver con la etnia garífuna, por ejemplo.
Bien, llegamos al final de mimalapalabra en La Prensa porque los cambios en el modelo periodístico no armonizan con nuestras dos paginitas. Termina porque su contenido, obra de esos autores extraños como Bolaño, Coetzee, Castellanos Moya, Houllebecq, Auster, McEwan o John Fante, "no es tan fácil para que lo entienda la mayoría de los lectores", según el sesudo análisis de la cúpula en el diario. Cierra (ja, ja) porque algunos lo pidieron; porque Mario y Gus renunciaron; porque el poeta Gio debe trasnochar para redactar su Café Kubista; porque Dennis se entregará de lleno al estudio del cine porno (quien tenga libros digitalizados sobre el tema, hágaselos llegar a su e-mail); porque Yorch (aunque esto en realidad no tenga nada que ver) se proclamó dueño de la Calle del Amor y planea dirigir una película sobre una revolución protagonizada por lesbianas, mareros, travestis y zombis; y, finalmente, porque preferimos salir de la ciudad ante la inminencia de un ataque nuclear.
Nos quedamos en el 50 para que en adelante en La Prensa alguien se encargue de publicar a García Márquez, a Allende y a Coelho. Pero sigamos la jodarria en los blogs. Sigamos "cagándonos de la risa", como dice Eduardo. ¿Ya llegué a las 888 palabras? Ahora que lo pienso, ¿por qué me impuse esta vez un límite de espacio? ¡Puras manías de periodista! Qué-se-le-va-ser.
Postada: el diseño de mimalapalabra en La Prensa estuvo a cargo de Kelvin Sauceda, excepto por el primer número.
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2 comentarios:

Gustavo Campos dijo...

Estoy seguro que en el futuro mimalapalabra tendrá mejores espacios y mejor acogida. Nuestra labor sigue. De este año no pasará sin que tengan en mano un ejemplar impreso de la revista de literatura y arte mimalapalabra.
Esperemos que mi "Hospicio" y "Madeleine" contribuyan.

Poetas del Grado Cero dijo...

que bien se siente la sinceridad, la franqueza y la falta de petulancia...Los exito y emancipo, amigos, a tomarnos una botella de ajenjo con ice beer...siempre releeré ese momento en que se tomaron la plaza con Mis Causas Perdidas...y sentimos realmente que éramos una familia, como siempre lo seremos. Supercero.